Parado frente a ti,
busco resaltar algún detalle que me lleve a saber
qué es ese murmullo que siento al verte…
ese temblor en el aire que lo vuelve todo en torno a ese instante,
instante en que todo es luz…
la cual brota de forma incomprensible,
aún sabiendo, en el fondo, qué es, o mejor dicho;
quién la provoca…
Y tan complicado es deducirlo…
son tantas las posibles causas:
tu ternura, tan sincera que estremece…
tu mirada, amable y confiable, además de preciosa
y así podría seguir y seguir… hojas y hojas…
¡Creo que lo tengo!…
ya sé qué es eso que cada vez que estoy frente a ti
boicotea y trunca todo intento de lucidez,
todo intento de cordura:
tu sonrisa… tan pura… tan fresca…
En cada sonrisa,
invitas a aferrarse a las cosas bellas de este mundo
a sentir que por ese instante no hay rincones que alumbrar
porque ya todos son luz…
Para resumir
y con toda la certeza que pueda haber,
desde ahora sólo sé que…
una sonrisa tuya…y es el infinito…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario